Te lo cuento a vos

nadie lo sabe

el abuelo asesinó a un hombre

para vengar al hermano

                                                                    

lo ayudaron a escapar

y cuando ella llegó

a bordo del pájaro enorme

escribí

pero no entendía

las palabras ni los llantos

           

se me volvió veneno

el azúcar en la sangre

            

te lo cuento a vos

y le cerramos los ojos

           

ellos no deben escuchar

las voces que rompí

      

no menciones el veneno

ni al hermano

ni las aves

no cuentes los pedazos

que yo perdí

y lloré

            

por pudor

         

tengo que remontar el río

y planear esta historia

como un animal sin nombre

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

NUDOS EN EL AGUA

 

 

Apoya la boca

en el ojo de estaño

 

el aire es su eje

 

circuito sin ancla

 

bosqueja columnas

insufla/retiene

astillas desnudas

de antigua aleación

 

el aire es un río

 

fragua sin nodo

 

soga de viento

para un aria demudada

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

DE LA INEXISTENCIA DE UN AROMA Y UNA PIERNA

 

Hoy murió, a las diez de la mañana,

el hermano de mi madre.

Lo hizo esta vez completamente,

su pierna derecha había muerto solitaria

algunos años antes.

Es posible que fuera la izquierda,

pero no es esto crónica,

y a los efectos del verso

es sin duda mejor mantener

-aunque dudosa-

la derecha ausencia intacta.

 

Ya Bayley hizo trepar a ese hombre

por la pared al piso trece,

y no le puso obstáculos en el camino

cuando se detuvo a aspirar

el improbable olor

de hortensias y malvones.

 

Así yo,

amparada en la impunidad del poeta,

preclara,

sin ambigüedades,

me dispongo a amputar

la pierna equivocada de mi tío muerto

a las diez de la mañana,

el hermano de mi madre.

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

EQUIPAJE DE MANO

 

El instante de agua diáfana
en que vi nítidos mis pies

 

la repetida maniobra

de una cuerda

al aire perdida

 

presunción

que vibra

y se desarma

letra

a letra

 

imperceptible

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

EL INSTANTE

 

Me pregunto

Elena

dónde quedó

esa voracidad salvaje

con la que comías

pétalos de tulipanes

dónde

la navaja

de tus dientes

 

yo como entonces

aún miro el color

que dejó en mis dedos

el polvo del ala

de aquella mariposa

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

CONJETURA​

 

Tal vez sea tu voz

el color de un melisma

pautado bocca chiusa

y consista el herético

secreto de tu canto

en madurar orquídea

las raíces al aire

amante de la sombra

 

Tal vez sea tu brillo

ese extraño fulgor

que sólo se conoce

con los ojos cerrados

luego de sostener

inmóvil la mirada

durante unos instantes

en la luz de la luz

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

CAEN

 

Caen

los segundos

limpios

rigurosos

caen

precisos

uno de espaldas a otro

caen

un bautismo

incesante

metronómico

caen

ajenos al desorden de los cuerpos

sádicos

hipnóticos

caen

desde su centro

con ignorancia sorda

y eluden devociones

caen

hacia atrás

ausentes de furia

o ficción

caen

en ocasiones

cuchillos diminutos

caen

otras veces

zapatillas de punta

sutiles

translúcidos

pero caen

aguijones

sin sonido

caen

y horadan lóbulos

de rojas piedras vivas

 

caen

a esa zona voluble

 

que

 

gime

canta

llora

 

sólo caen

 

caen

 

caen

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

CIRUELAS

 

hay un árbol solo

en el fondo

del jardín de Adela

 

a veces

 

cuando están moradas

negras

furiosas

 

caen sus ciruelas

 

se les raja la carne

en cristales de melaza

el jugo se vuelve barro

de pulpa pasada

vieja

 

sólo lamer

oruga

esa tierra

develar

el secreto vegetal

que guarda

el lodo en la boca

 

dulce barro del fondo

 

cristales

del jardín

de Adela

 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

 

Blüthner

 

llevo

tus martillos

en la yema de los dedos

 

por canales abiertos

en una porción de felpa

 

tímpano

laberinto

 

los marfiles

 

las horas

 

otear desde tu puente

el horizonte inútil

el frenesí tensando

locas

clavijas

cuerdas

 

mecerme

o

 

golpearte

 

lenta

tu curva

 

mi cunatumba

 

negra

 

LO QUE SE NOMBRA

LIBROS